El signo de la multiplicación.

Para representar una multiplicación, a lo largo de la historia se ha hecho de muchas maneras. Los hindúes simplemente colocaban los números unos junto a otros, pero esto provocaba numerosas confusiones.

Para evitarlas, en 1631, el matemático William Oughtred introdujo un signo especial para la multiplicación. Introdujo el signo X con forma de aspa para indicar la multiplicación.

En 1689, el matemático alemán Wilhelm Leibniz pensó que el signo X podía confundirse con la latra X y comenzó a utilizar un punto colocado entre los números que se multiplicaban.

Actualmente se usan los dos signos indistintamente.